martes, 13 de octubre de 2009

No suelo llamar la atención a la primera. Seguramente, tampoco a la segunda y en casos extremos a la tercera tampoco pasa nada. Obviamente, para muchos soy como uno de esos entes que resbalan entre la gente a toda prisa, con los que intercambiamos pupilas desconfiadas durante unos segundos... y seguimos caminando. A menudo me gusta pensar qué pasaría si el intercambio se prolongara, cuántas historias surgirían. Sería una locura. De mundos que chocan.

Los sentimientos se intensifican cuando queremos que algo ocurra al límite. Es buena señal, ya que es lo que perseguimos; pero no contamos con el abanico de sentires diversos que están atrapados debajo de la piel y también quieren salir. Llevando a cabo peligrosas piruetas, bailan la felicidad y la decepción, locura y tristeza, diversión y seriedad. Se intensifican ellos, en nuestro pecho, y se intensifican todas las personas con las que nos cruzamos, con las que me cruzo estos días. Se afilan las miradas; todo parece una espiral de seducción.

Mis ojos también observan y le traen imágenes con las que nutrir la mente de fantasmas y preocupaciones. Es curioso, de vez en cuando, encontrarte con la mirada de alguien durante un segundo, incluso sonríen si son valientes, pero ahí se queda la cosa. Para muchos empieza el juego, otros simplemente son meros espectadores.

Me gusta observar ahora porque sé que nunca llamo la atención a la primera. Mi baza, tal vez, sea que exista gente con la que se puede conversar antes de nada. O tal vez no, no lo sé, tengo la impresión con el sol de esta mañana de que he crecido tan rápido que me he perdido algunas cosas. Por ello, por la confusión momentánea entre los litros de alcohol que desfilan por mis ojos y el humo de miles de almas, me limito a observar. A observar. Mientras pienso que nunca nadie me ha dicho que beso bien. Aunque conozca la razón de sobras.

5 comentarios:

Marina dijo...

Hay gente que está ahí y no lo ves, otras que no paras de mirar, todo depende de como lo veas...
Una mirada puede significarlo todo o no significar nada, depende de el valor que le damos.
Me gustó la entrada :)
Besos

ALBA dijo...

Nose porque pero me he sentido extrañamente identificada con algunos fragmentos del texto, nose si eso es bueno o es malo, pero da igual.

"Es curioso, de vez en cuando, encontrarte con la mirada de alguien durante un segundo, incluso sonríen si son valientes, pero ahí se queda la cosa."
Esto nose porque me llamado la atencion, sera porque creo igual que tu o ...no lo sé, la verdad.

La chica de las manos frías :)

proserpina dijo...

Tal vez no te hayas dado cuenta de que esta entrada sería un gran principio para una relato o, incluso, una novela.
Piénsatelo.

(Por cierto, palabras, miradas, sonrisas...¿qué mas da? acaso tú dices, miras y sonríes todo lo que quisieras? no merece tu preocupación)

Empty Zone dijo...

La razón es que en realidad no besas bien.




Uno de los mejores textos que te he leído. Dios, te tienes que estar cagando en mí por valorar esto por encima de otras cosas quizás más trabajadas... Pero al leerlo me has hecho recordar mis últimos días.

Paso una media de 1h y 30min sentado en un bus, en silencio, mirando a la gente. Cruzando miradas.
Y...yo tampoco llamo la atención ni a la primera, ni a la segunda, ni a la tercera (o eso creo); pero soy de los que les gusta mirar, ver a la gente mirarme y sonreir. Me hace muchísima gracia lo rápido que apartan la mirada y la timidez que surje durante breves instantes...¿por qué? Una de las cosas que más fascino es mirar a los ojos, hablando o sin hablar.
Simplemente, mirar. De chocar mundos.




El fotolog lo tienes abandonado, so fiesteradelpilar. Y estoy por aquí de nuevo (como todos los findes, qué pesao :D a que sí?); y como siempre quiero hablar contigo, pero nunca coincidimos o lo hacemos tranquilamente. Cuando fue nuestra última conversación que merezca la pena recordar? Ay, ay. Corto y cambio, que esto se asemeja a un mini e-mail público; pero así te queda constancia de las ganas de hablar con las que vengo =)

Soñadora Empedernida dijo...

El maravilloso mundo de las miradas! :)