miércoles, 29 de septiembre de 2010

A través del cristal contempló muchas despedidas, pero sólo se fijó especialmente en las que incluían besos en los labios. La había acompañado a la estación, pero, sin saber todavía muy bien por qué, esta vez no se habían besado. Y ahora ya no lo veía. Ya no esperaba en el andén a que el bus se marchara y los dejara con un nudo en la garganta, se había ido antes que ella; en realidad se habían ido los dos hacía mucho tiempo.

Sintió ganas de que a su lado se sentara un desconocido, que la mirara con ojos profundos y se convirtiera de repente en el hombre más misterioso del mundo, en el único que pudiera quitarle esa pena tan agarrada a la piel. Esa ausencia de él. La eterna pregunta de por qué si antes sí, ahora ya no se querían.

Eran una maldición esas estaciones. Llenas de cadenas rotas y de gente que se va, que viene, unos tristes y otros ya sin tristeza. Fantaseó con la idea de no volver nunca más, y cerró los ojos sabiendo que era imposible, mientras seguía esperando a ese desconocido. La sobresaltó un cuerpo a su lado y vio a un niño que se acurrucaba en el asiento de al lado. Contempló a su compañero de viaje y el bus se puso en marcha.

Lo que no llegaba a sospechar es que él sí que la estaba observando. Esperando que el bus se fuera. Como siempre, aunque ya no se besaran en los labios.

5 comentarios:

Miss Ontherocks dijo...

Precioso, gran soñadora. Muy muy triste, pero precioso, para variar.
¿Cómo va todo?
A ver si quien tú y yo sabemos me lleva algún día a verte, o si nos encontramos por casualidad por las calles de París :)

Un besito ^^

Sam dijo...

ains...

Angelical dijo...

Es la primera vez que visito tu blog, pero me gustó lo que encontré, así que, si no te importa, volveré a colarme en tus entrads aunque sólo sea para mirar desde lejos despedidas sin besos en los labios.

Euforia dijo...

¿Por qué es tan complicado el amor? Ella aún quiere estar con él, pero incluso se imagina irse de allí, quizá solo para hacerle daño y demostrarle lo que ha hecho. Y él la deja sin despedida pero le dice adiós en secreto...
Me ha encantado, y me ha hecho pensar en muchas cosas, Soñadora.

Un beso enorme :)

Miaka dijo...

Precioso y triste..