jueves, 14 de noviembre de 2013

Me pregunto si alguna vez se acabará esta empatía. Cada vez que me comprometo con una historia en la que el dolor juega un papel importante acabo sintiendo las uñas del pasado en el estómago. Acabo sintiendo ese dolor de una manera casi personal, reviviendo la tragedia de la manera más intensa que  permite una posición ajena. 

El recorrido, hasta hoy, es siempre el mismo. Me intereso, leo, pregunto, veo, compruebo, leo más, anoto, escribo, señalo y, sin poder volver atrás..., ya estoy perdida. Estoy metida en la historia sin remedio, y sé que no saldré de ella hasta que no componga las palabras para poder hacer saber a otra gente que esa tragedia existió y que hay vidas humanas que sufrieron y sufren mientras nosotros seguimos respirando.

Por ello, por todo ello, a veces me pregunto si, en el caso de que continúe en esto, de que quiera seguir contando historias, me iré volviendo más y más insensible. Personalmente prefiero un periodismo intenso, humano, impregnado de la realidad latente y cruel si así debe ser. Sin embargo a veces me entran las dudas y lanzo al aire este interrogante. ¿La vejez me hará menos empática? ¿Es necesario un mayor alejamiento, no es nocivo dejarse doler, dejarse comer por una historia siempre que se mantenga la cordura?

Hasta hoy, no me importa este dolor. No me importa sentirlo. Para mí es parte de la pasión de querer informar de algo, de querer contar una historia que merece la pena ser sabida por todos. Es como un reflejo vivo de que existe. Porque existe. Y si esa existencia va ligada al dolor, a la injusticia, a la miseria, la crueldad, o a tantos otros sentimientos que nos hacen pequeños, ¿por qué no contarlo así? ¿Por qué no sentirlo así? Me pregunto, también, si acaso se puede contar y conocer una tragedia sin sentir absolutamente nada. Si el alejamiento debe o no debe ser la manera correcta de hacerlo.

3 comentarios:

Ramon dijo...

Los cínicos no sirven para este oficio.

Ruby T. dijo...

La empatía a menudo puede nublarte, pero es lo que hace que realmente quieras sumergirte en una historia. Sintiéndola es como mejor puedes entenderla y contársela a los demás.
No te alejes, por mucho que a veces parezca lo mejor. Sé tú.

Miss Mouse dijo...

A veces cuando hay algo que te persigue y que no puedes huir de el, ni olvidarlo, lo mejor que puedes hacer, al menos es de mi punto de vista, es soltarlo. En este mundo siempre te van a criticar, hagas lo que hagas... entonces porque no ser tu mismo? Puede que siendo tu mismo no le gustes a muchos, pero a los que les gustes de verdad se quedaran contigo por aquello que eres y eso es lo importante. Nunca olvides ser tu misma! Y no te preocupes por ese dolor... porque a tu lado hay gente que puede hacer que ese dolor se suavice, sin ir mas lejos tu seguidores! Que seguro que te hacen feliz y te hacen olvidarte de ese dolor. O al menos, yo me veo como una de esas seguidoras fieles...
Muchísimas gracias por tu comentario en la pasada entrada, me saco una gran sonrisa al leer que te gustan mis comentarios, me hace tan feliz saber que hago feliz a los demás con algo tan sencillo(?) Muchísimos besos corazón ♥

- sonríe eternamente -