jueves, 23 de abril de 2015

When I'm gone.

Anoche volví a mi pregunta habitual que se acaba materializando en una horrible jaqueca: ¿Por qué la vida está llena de cosas desagradables e injustas?

Podría quedarme atrapada en ese interrogante y no salir adelante. De veras pienso que es imposible salir adelante si intento desgranar una a una todas las cosas que considero injustas. El azar, la razón, las emociones, los intereses; todo ello está ahí y va desequilibrando, siempre, esa balanza hipotética con la que en algún momento se decidió identificar a la Justicia.

"Pero no se puede meter uno en el puto bucle autodestructivo. Porque te mata", me contestó, algo dramático, un amigo.

De una forma u otra, tiene razón. Existen las cosas desagradables e injustas; conllevan dolor y ante él uno no puede hacer más que sobrellevarlo como pueda y caminar siempre al borde de ese bucle. Por muy duro que en ocasiones pueda parecer.

1 comentario:

María Stern dijo...

Tu amigo tiene razón. Y, desgraciadamente, tú también: la vida es muy injusta. Hace poco he conocido la historia de una chica a la que le ha pasado absolutamente de todo... Y me frustré tanto... Pero no podemos hacer nada por cambiarlo. Mira a tu alrededor, seguro que eres mucho más afortunada de lo que crees :) Lo malo es cuando nosotros lo somos, pero alguno de los nuestros no... En ese caso, hay que ser optimista. La actitud es el 50% ;)