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lunes, 7 de noviembre de 2016

Not this month.

"One more habit: if someone asks you to do something during your writing time, say no. Protect your writing time at all costs. If this is something you’ve wanted to do for years, chances are there’s a part of you that feels like a friend who gets ditched every time. That part of you is waiting to do this. They are also afraid you’ll ditch. Don’t do it. Not this month. Show up and write."*
(Alexander Chee)

Mensajes que te dan la vida y que te hacen pensar que los madrugones merecen la pena. El camino está ahí, esperando a que uno se decida a enfrentarlo.

*Un hábito más: si alguien te dice de hacer algo durante tu tiempo de escritura, di que no. Protege tu tiempo de escritura a toda costa. Si esto es algo que has querido hacer durante años, lo más probable es que haya una parte de ti que se siente como un amigo que siempre abandona. Esa parte de ti está esperando hacer esto. También tienen miedo de que abandones. No lo hagas. No este mes. Mantente ahí y escribe. 

martes, 21 de junio de 2016

Lena.

Llevo unos días pensando en escribir esto, pensando en volver a escribir en segunda persona. En verdad, era cuestión de tiempo. Y hoy he pasado por casualidad por delante del restaurante turco en el que casi rogué poder usar el cuarto de baño la noche de mayo que me rompiste en dos, y luego ha sonado Use Somebody de Kings of Leon y he sabido que estaba preparada para hacerlo.

Sé que lo estoy porque desde hace días siento que me estoy reconciliando contigo. Lo sé porque ya no hay rabia ni tropiezos con los peores recuerdos. Siento que hay coherencia, y es esa simpleza tan calma la que me permite apreciar todo lo que obtuve gracias a ti. O a nosotros, cuando nuestros cuerpos formaban ese pronombre y nos llamábamos de manera diferente. ¿Te acuerdas? Claro que te acuerdas. Lo sé porque todavía me lees, igual que yo sigo reparando en que aún lo haces. Aunque ya hayan pasado un par de años.

Después de años llena de hielo encontrarte me hizo volver a sentir. Cuando me había acostumbrado a alimentarme de las historias de amor que experimentaban otros, aparecieron tus ojos gigantes y amarillos e hicieron saltar por los aires todos mis esquemas. Y eso no lo puedo negar, ni desdeñar, por muchas cicatrices que albergue con tu nombre ni por muchas veces que se resienta mi piel cuando bajo la guardia y se vuelve a impregnar de los juegos sucios y los recuerdos más oscuros y dolorosos que también protagonizamos.

Gracias a ti he aprendido que hasta el alma más entumecida puede volver a agitarse por la pasión que otro despierta, pero también he aprendido a conocerme mejor y tener más claro lo que merezco y lo que no. ¿Quién no puede llegar a una conclusión parecida, haciendo balance? Pero lo cierto es que no puedo negar que voy a llevarte tatuado siempre. Y asumirlo sin rencor es como darme una ducha de agua caliente después de un día agotador.

Y es que formaste parte de mí, de igual manera en que ahora formas parte de mis días pasados. Soy como soy porque tú apareciste. Crecí contigo. Y en el fondo de mi ser, aunque a veces pueda olvidarlo, siempre va a haber un agradecimiento tímido hacia ti por ser una parte más de mi camino.

miércoles, 27 de enero de 2016

No quiero despertar.

Una está tan acostumbrada a escribir para otros que, de repente, las palabras ajenas sobrecogen, voltean y emocionan de una manera sin precedente. Cuando me siento así suelo volver a la misma pregunta, no como una queja velada sino como un ejercicio de autoconsciencia: ¿Merezco todo lo bueno que tengo? 

Hace algunos meses escribí una certeza que -creí- retrataba mi realidad y, aunque han pasado muchas cosas desde entonces y en mi piel se pueden leer las cicatrices de aquellas heridas que no busqué, en mi tripa se agitan el calor y el hogar, el tiempo y la ausencia de arrepentimiento, el anhelo positivo y la suerte de poder sentirme tan viva a pesar de que no hace mucho pasé momentos en los que hacerlo se me antojaba una auténtica utopía.

Cuando la pasión propia peligra, siempre se puede echar mano del arranque y la luz reflejado en los ojos de otros, porque, una vez más,

si miro a mi alrededor,
se calienta mi alma.

jueves, 14 de enero de 2016

"Zendagi migzara", dicen los afganos: la vida sigue.

Devolví la fotografía al lugar donde la había encontrado. Entonces noté algo: que ese último pensamiento no me había producido ningún tipo de punzada. Mientras cerraba la puerta de la habitación de Sohrab me pregunté si el perdón se manifestaría de esa manera, sin la fanfarria de la revelación, si simplemente el dolor recogería sus cosas, haría las maletas y se esfumaría sin decir nada en mitad de la noche.
(Khaled Hosseini)

jueves, 26 de noviembre de 2015

For (E)Lena.



Creo que lo importante de los recuerdos es lograr volver a ellos sin ningún tipo de amargura ni dolor. Para mí es importante trabajar, y haberme esforzado, en resolver todos los asuntos conmigo misma para desterrar cada atisbo de rencor, ira o ganas de venganza. En la vida uno se encuentra ya suficientes trabas como para, además, añadir algunas que se construyen desde el interior y cerrar los ojos a los escasos aspectos buenos que pueden sobrevenir y ayudar a que uno se sienta mejor persona.

Doy un paso, me lleno los pulmones de aire fresco y sonrío ajena a los curiosos que me miran por la calle preguntándose, imagino, por el motivo de la curvatura positiva en mis labios. 

Les diría: Suena música, me encanta el frío, y no hay dolor.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Y qué bonita es la vida así.

Canciones y circunstancias y circunstancias que hacen que escuche canciones que ya conozco como si estuvieran llegando por primera vez a mis oídos.

Sonrisas y caminos que se separan.


Todo lo que ocurre, ocurre por una razón.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Cuando algo malo ocurre, y ya no estás para compartirlo contigo.